viernes, junio 09, 2006

TENGO CASA NUEVA!!!

Pero de momento es electrónica. La voy a ir enchulando con los dias, pero lo importante es que al menos funciona. Esta se cierra apenas logre traspasar los archivos. Aquí les dejo la dirección. Nos vemos por esos lares. Y gracias por seguir visitando el sitio.

jueves, mayo 25, 2006

PIDO TRANQUILIDAD.

Pasa que estoy haciendo un blog nuevo. Y además estoy con mucho trabajo. Entonces tengo esta cosa tiradísima. Pero ya casi casi está. Me cambio de plataforma y todo. Pero de eso se van a enterar pronto. Please un poco de paciencia al mundo. Se agradece la comprensión. Ah! a propósito. Ya estoy en la patria que me vio nacer. Y ya estoy con gripe. Mmm.

miércoles, abril 26, 2006

GRACIAS TOTALES.

No estoy triste. O sea sí, estoy un poco triste, pero no taaaan triste como para sentir que todo fue un desperdicio. Conseguí trabajo a los 5 días de llegar a esta ciudad, he hecho la corrección de color de 2 largometrajes, edité 16 comerciales, hice un par de autorías de dvds, dicté un curso de extensión en una universidad, grabé una frase radial y trabajé de corresponsal para un canal de tv de mi país. En lo personal, hice dos amigos increíbles, me enamoré y desenamoré dos veces. Conocí la bronca y las envidias laborales de un país que no es el mío, pero conocí también a grandes personas que aún no sé exactamente porqué, creyeron en mi. Viajé en colectivos, taxis, trenes, remises y autos particulares, pero nunca manejé un vehículo. Vi más películas promedio que cualquier otro año en Chile, conocí el Teatro San Martín por dentro y el Colón por fuera. Estuve en San Telmo, Palermo, Barracas, Constitucion, Belgrano, Colegiales, Microcentro, Parque Patricios, Caballito, San Cristóbal, La Boca, Villa Crespo, Recoleta, Almagro, Vicente López y Quilmes. Probé la verdadera carne argentina, las tartas argentinas, las empanadas argentinas y bueno, todo lo que en Chile es igual, pero chileno. Me enredé mil veces con el cambio un dólar-tres pesos, un peso-ciento setenta pesos. Compré libros y supe lo que es comprar libros baratos de verdad. Probé el fernet con coca, el whisky Glusoecer, el vodka Statilof y los vinos malbec, tempranillo, tinto, merlot y bivarietales del valle mendocino. Vine porque necesitaba cambiar algo de mi vida. De la personal y la profesional. Aprendí a trabajar en video de alta definición, comprendí procesos de revelado y colorimetría... tuve tiempo para pensar como nunca lo hice en mi vida. Sufrí por estar lejos de mi hija, mis padres y los pocos amigos que me van quedando en mi tierra. Y hoy, veintiseis de abril de dos mil seis, les puedo confirmar sin ningún problema que los 16 meses, o 70 semanas, o 490 dias, u 11.760 horas y cientos de minutos y millones de segundos que pasé junto al Rio de La Plata se terminan. Hoy precisamente, decidí ponerle fin a esta aventura de la que nunca me voy a olvidar. Vuelvo a Chile en mayo, con toda mi vida a cuestas una vez más. Con muchos kilos de sobrepeso y con la sensación de que nunca en la vida voy a haber sido tan pleno como ahora. Desde el próximo mes, éste espacio quizás se llame "Jugarte en Chile". Hoy mientras tanto comienzo a guardar los buenos momentos para llevarlos de vuelta al lugar que hace rato me llamaba. Nos vemos luego.

martes, abril 25, 2006

HTML PROBLEMS!!!

No se que pasó exactamente, pero tenía un gran post para ustedes, que por un problema de código no puedo postear, sin que quede la cagada con las imágenes y los links!!!. Ayudaaaaaaaaa!!!!!!. Quiero a mi mamá!!! Actualización. Encontré una manera rara de poder postear mientras encuentro respuestas. Vean éste link.

viernes, abril 21, 2006

MALDITOS NUMEROS.

El Nokia 3220 me despertó a las 07:10, iniciando la jornada. 15 minutos más tarde, el piloto del calefón hacía un amago de funcionamiento y un chorro de agua tibia me limpiaba ubres y zobacos. A los 9 minutos, un vaso de leche La Serenísima -menos de 100 mil-, la Colgate 24 total, y dos vueltas de llave, me tenían a las 7:44, con 9 grados celcius, tomando el 152, que por 80 centavos y conducido raudamente por el chofer 1029, me llevaba al terminal de Buquebus para dirigir mis pasos a 3 horas de Buenos Aires, vía Rio de La Plata a Colonia de Sacramento. Cuatro minutos después de bajar de un viaje de 7, hacía fila con otras 23 personas que estaban antes que mi en la única ventanilla que abierta a esa hora. El barco zarpaba a las 9, así que el rato prometía ser muy tedioso. Pasaje, timbre, rayos x, y una doble oficina en que 1 funcionario argentino y 1 funcionario uruguayo, timbran a la vez mi pasaporte, certificando que el 17 de abril, salía de Argentina y entraba a Uruguay. Lejos, lo más raro si consideramos que ambos estaban en suelo argentino y a no más de 5 centímetros de distancia uno del otro. A las 9 y 25 estaba sentado en el barco, tomando un café con leche de 3 pesos ($510 chilenos), y esperando en vano que la nave se moviera. Había un problema con el motor 4, y los técnicos avisaron que la reparación demoraría 1 hora y 30 minutos aproximadamente. Paciencia, paciencia, paciencia. Por suerte sólo pasaron 30 minutos y el armatoste al fin se movía, quedando entregados a una viaje de 3 horas entre ambos paises, con las sorpresas que la travesía pudiera deparar. La temperatura era de 17 grados cuando arribamos a Colonia. Agradecí al informe del tiempo que estuvo bastante ajustado, y salí a caminar por 1 de las 3 avenidas importantes que tiene este lugar, escencialmente turístico. Recordé el restoran en que comí en otro viaje -un exquisito pescado que decidí repetir en forma y fondo- así que caminé por General Flores hasta toparme en el número 19, el lugar en cuestión. Fue una Corvina a la mantequilla con puré y ensalada, claro que de todo aquel manjar lo principal, el pescado, era un pescado entero de 70 centímetros, adobado con lonjas de limón y tomates, por el que tuve que esperar más de 30 minutos, y del que sólo pude probar 2 bocados por la cantidad de moscas que aparecieron por el olor del ex pez. La cuenta de El Torreón, fue de 540 pesos uruguayos, o 77!!!! pesos argentinos, lejos el más caro no-almuerzo individual que he comido en la vida, considerando que finalmente todo se limitó a las papas molidas y una ensalada de tomates con lechuga. Un bochorno. Y como la lombriz solitaria me amenazó de muerte, dirigí unos 326 pasos hasta "La Pasiva", una cafetería que amablemente atendida por la garzona 38, me ofreció 2 café con leche más un increíble sandwich por sólo 126 pesos uruguayos, o 18 pesos argentinos, o 3.060 pesos chilenos. Engullí rápido, porque el barco salía de vuelta a las 17 y 30, y claro, llegué a la hora sólo para encontrarme con que el motor 4 había fallado nuevamente, y que la salida real iba a ser cerca de las 19:30. Como ya quedaba poca luz, me senté, puse play en el ipod, y dispuse el "shuffle mode" para deleitar mis oidos por espacio de 1 hora, hasta que la impaciencia me colmó, y con reclamos y caras largas, exigí subir al buque sólo para sentarme en algo más cómodo que la vereda del puerto. bqb.jpg Y claro, como la historia va ya colmada de cifras casi estadísticas, puedo decirles que los 2 funcionarios de migraciones uruguayos no habían llegado, así que solo los argentinos me timbraron el pasaporte de entrada, tuve que hacer una fila de 36 personas para recibir mis documentos de vuelta ya legalizados, hacer otra cola, ésta vez de 80 humanos para subir al maldito Buquebus (que tiene capacidad para 1200 y volvía lleno); esperar hasta más de las 8 porque el puto motor 4 seguía sin funcionar, hacer un viaje de vuelta con 9 grados celsius en la cubierta, porque se me ocurrió sentarme al lado de los 2 pendejos mas hinchapelotas del planeta, y llegar a las 11 y 30 de la noche a Casaméxico, para encontrar que mi futuro ex compañero de casa me había dejado una nota pidiendo que haga las gestiones para desconectar la línea telefónica y el servicio de internet -que yo contraté- antes que me vaya de la casa... No, si así se va a venir la vida con los números, mejor váyanse todos a las rechucha. Me agoté.

jueves, abril 06, 2006

REALITY INMOBILIARIO (huyendo de mi futura ex-casa)

Cuando Rodo me decía que se iba a casar con su novio, mi cara era de pasividad extrema. No me puse ansioso, mucho menos suplicante. Sin embargo mientras hablaba y hablaba, quería tomar mi vaso de Leche Cindor, y salir de la cocina. Al rato pues, mis palabras eran acciones y guía en mano, salía en dirección al Malba a ver una muestra que no podía perderme. El Resfest es un festival que existe hace unos 5 años y que se cartacteriza por un marcado énfasis en las tecnologías digitales. Es un festival itinerante, y recorre de manera competitiva ciudades como Londres, Dublín, Nueva York, y a modo de exhibición fuera de competencia por Sao Paulo y Buenos Aires. Hubo cosas muy interesantes, como una retrospectiva del trabajo de Beck, muestras específicas de directores que simplemente estan locos, como Jonnie Ross, y algunos delirios extravagantes como la muestra By Design. Momentos de profundo dolor se vieron en las exhibiciones. Y no hablo de un dolor físico, más bien emocional, al ver a personajes extremadamente cool caminando por los pasillos de un museo extremadamente cool. Y es que Resfest está enmarcado en algo así como la creme de la creme del cortometraje mundial. Y Baires hizo honor al concepto. Pero lo más entretenido y muy lejos de lo fashion, ocurrió precisamente en la sala, cuando la multitud de espectadores congregados para ver la primera muestra del sábado se llevaron una frase para el bronce al final: ..."che, y para ésta cagada pagamos 9 pesos?. Lo único decente son las minas con el respeto de las minas, claro....". Carcajadas, aplausos y vítores. La verdad es que ésa muestra simplemente era eso. Una cagada. Y claro, no por las minas.

domingo, abril 02, 2006

PLR.

Alquilar un departamento en Santiago incluye requisitos que todos conocemos: tres últimas liquidaciones de sueldo, un aval decente, fotocopia del carnet por los dos lados, un mes de garantía y el primer mes de arriendo. En rigor, todos los ciudadanos de bien podrían hacerlo, porque incluso los que boletean logran conseguir un techo para vivir. Sin embargo, la cosa acá en Baires es diametralmente opuesta. Durante la crisis de 2001, muchas personas dejaron de pagar el alquiler, muchas también se tomaron casas y departamentos, y sus dueños quedaron de brazos cruzados, porque la Constitución protege el derecho a acceder a una vivienda, más aún si la familia tiene hijos menores de edad. Ergo, las condiciones para vivir en un lugar, después de la crisis, simplemente son de locos. Se protegen de los estafadores. Ejemplos: hay que tener un aval que sea dueño (dueño!!!) de una propiedad en Capital Federal; además es imprescindible tener un depósito por una cantidad que decide el corredor de propiedades, súmenle a eso el mes de arriendo y el de garantía, la casi nula oferta en barrios decentes, y que para un chileno, cualquiera de esos ítemes son sino imposibles, muy difíciles de cumplir cuando trabajas a honorarios. En fin. Me echaron de Casaméxico. Como lo leen. El dueño de casa se enamoró de su novio, se van a "casar" y no quieren un inquilino en casa. Yo. Tengo un mes para buscar algo, y no encuentro nada por el precio que puedo pagar. También tengo que pensar en una cocina o un refrigerador, en los gastos comunes (expensas) y un etcétera que me da dolor de cabeza. Empezó mi cuenta regresiva en esta casa y también mi posibilidad histórica de llevarles a ustedes una especie de "reality inmobiliario". No sé qué va a pasar. No sé cómo la voy a hacer. Algo se me va a ocurrir, como siempre. De momento tengo mucha bronca con Rodo y su novio. De momento tengo cosas más importantes que pensar. Se viene el invierno, los bajones y un sin techo. Está bueno el 13.

lunes, marzo 27, 2006

POR MIENTRAS.

Ando desaparecido. Pero dejo posteada una deuda que tenía pendiente. Cumplí estoicamente con mi promesa moral de no publicarlo mientras no existiera el video en otra parte. Ya está online. Y mi conciencia de pasada, camina tranquila. Con ustedes y en exclusiva, el trailer de "Una película de Huevos". Que huevada.

lunes, marzo 13, 2006

POST PLEASE.

Salio de no se donde. Ergo es un robo. Uno bueno, eso si. Hace algunos años, cuando solo existían las líneas de teléfonos fijas, el marcador de tu nivel de popularidad social era la cantidad de mensajes que encontrabas en el contestador automático al regresar a tu casa. Pocas cosas resultaban tan deprimentes como ver ese número cero titilando como una burla en rojo, una sorna digital confirmándote que nadie te había llamado para invitarte a una fiesta ( porque en la cabeza del outcast, el mundo está lleno de fiestas a la que no lo han invitado) El celular terminó un poco con esa situación, porque aunque ahora tampoco te llama nadie, al menos no te llaman... en cualquier lugar en el que estés, y el regreso a casa, ese trámite tan cuesta arriba para el que va a pasar la noche solo, se había hecho así un poco mas llevadero desde que el contestador fue a parar al cajón de los aparatos viejos, junto con la zipera y la latita que bailaba. El blog, como todo buen invento, nos trae de regreso esa sensación olvidada, pero corregida y aumentada. Porque ahora, cada vez que abro el blog y veo que en las entradas hay " 0 COMMENTS " , siento otra vez la prueba infalible y electrónica de que hay fiestas esta noche, si, pero ninguna de esas fiestas se suspenderá por nuestra ausencia. Y peor aún , porque si antes esas fiestas eran las de nuestra ciudad, ahora gracias a Internet...son todas las fiestas que se celebran esta noche en el mundo en las que no estaremos.

domingo, marzo 12, 2006

CHOCO, PIÑA, PANDA HELADOOOO!!

helao Enfrente de la casa de mis viejos y en la que viví buena parte de mis actuales años, hay una plaza. Una que han remodelado solo 2 veces en más de 60 años. Una de esas fue antes del terremoto del 85, así que mientras estaba aún cerrada al público, veíamos como había que remodelarla de nuevo por todo lo que se desarmó. Pero antes de esa época -o sea cuando la plaza era vieja y fea- mientras caminaba encima de las bancas de piedra que la rodeaban, me encontré en medio del maicillo, un billete de 50 pesos. Azuilito, lindo. Pensé que quizás se le había caído a alguna abuelita, por lo doblado que estaba. Y claro, más que eso no pensé, porque la verdad es que poco me importó que alguien pudiera andar con un billete menos en el bolsillo. Menos por ser tan pajarón. Crucé la calle y corrí a mi casa a contar del hallazgo. Y tuve la mala fortuna de contarle a mi mamá de lo que había pasado. Y ella lo mejor que hizo fue tomar el billete y simplemente guardarlo en su chauchera. Se lo pedí y me dijo que no me creía mucho eso de que "me lo había encontrado". Lloré y patelié, pero de nada sirvió. Sentí cómo mis derechos del niño eran pisoteados por mi vieja en un acto que recuerdo aún con tristeza e injusticia. Ahora -como no- ella niega que eso haya pasado alguna vez, sin embargo para mi es un recuerdo que está marcado en una de las pocas neuronas que van quedando vivas en mi cabeza. Probablemente a estas alturas ya alguno se esté preguntando qué tiene que ver el título del post con esta traumática historia de la infancia. Simplemente hace unos dias recordaba mi tierra y no puede evitar pensar que en esos años, con 50 pesos podria haber comprado un pedazo del mundo. Esos cincuenta pesos me alcanzaban para 5 paquetes de Fonzies, 20 fichas de flipper (o video, depende del ánimo); 2 helados Columbia (con centro de crema y cubierta de gomita); o en su defecto 100 -si, CIEN- chicles Lobito. Y ojo, que éste no es un post nostálgico, simplemente cito algunas estadísticas históricas. Toda esta remoción de recuerdos se da por una conversación que sólo el alcohol permite. Porque empezamos a conversar con un amigo sobre qué cresta se hace ahora con cien pesos chilenos. Y la verdad es que nada. Nadie pudo comprar un afiche con la cara de Bachelet para ir a saludarla a las calles, porque valían 500; ningún escolar pudo usar su beneficio para ir a clases el miércoles pasado, porque el pasaje vale 120; niuno, sí, niuno de esos ganosos de las frituras pudo adquirir el archireconocido paquete de papas fritas chicas (con o sin tazo), porque las cagadas valen 200... y el paralelo con Buenos Aires fue inevitable, porque con un peso (que es la moneda clásica de acá, y equivale a 170 pesos de allá), haces muchísimo más. Te compras un Pancho (prototipo de completo); viajas en subte y te sobran 20 centavos. Viajas en micro y te sobran 25 centavos, viajas en tren y te sobran hasta 50 centavos!!; compras un chocolate y no te sobra ningún centavo, y cuando vas a comprarte un helado y quieres el más barato entiendes que aquellos dias de los cincuenta pesos con los que cambiabas el mundo financiero de tu enana vida, valen absolutamente nada. Da lo mismo si estás en Chile o Argentina. Mucho menos en Francia o Inglaterra. La expresión mínima de la palabra "barato" ya no existe ni siquiera a la hora de comprar un simple y cagón lolly pop. Frustración y cara de amurrado. Quería ese helado, pero era pagarlo con esa moneda de peso o con un billete de cien que eran los únicos extremos que cargaba en el bolsillo... pensé en Chile y en un Choco, en un Piña, en un Panda Helado... en un Mustang. Y claro, ya era imposible. No estoy allá, y con lo caro que está todo en mi tierra, capaz que cualquiera de esos ya vaya por los 500. Que bajón.

miércoles, marzo 01, 2006

TAN MALAGRADECIDOS QUE SON!

Hace unos días lei por ahí que los ochentas fueron una década que debe ser olvidada. Mientras repasaba el texto, los recuerdos y las lágrimas se sucedían como si una fuerte ventisca arrasara con este siglo XXI para trasladarme en el tiempo, y añorar estar en la época en que la ropa y la música bastaban para seducir a la juventud espinillenta y parcialmente velluda de esos días. Como olvidar momentos en que tipejos de escasa categoría aparecían como callampas en la televisión, cantandole al amor. Y no porque el amor esté mal, sino porque el mal gusto con que se mostraba era simplemente aterrador. A pesar de eso, mi corazón está dividido. Aborrezco ese pasado, pero estoy tan lleno de placeres culpables que no puedo evitar sentir que ese tiempo pasado efectivamente fue mejor. Quizás porque no habían responsabilidades demasiado importantes, o porque jugar o vagar o hablar pelotudeces fuera igualmente válido que cualquier conversación que podríamos tener ahora de adultos con algún contemporáneo, sobre temas realmente importantes . Lindos ochentas. Esos que ahora avergüenzan a unos e intimidan a otros. Y que culpa tiene esa década?. Simplemente darnos más de lo mismo, sólo que con dudoso estilo. Peores eran los noventas, donde una tropa de desvergonzados se paseaban por los medios de comunicación masiva, para enrostrarles en la cara a esos soldados del pop de antes, que ellos llegaban a renovar todo, a cambiar el mundo y a conquistarse a todas las chicas. Y bueno, quizás en parte era cierto, salvo porque uno con pinta de machote terminó en algún baño de restorán compartiendo su amor, claro que con otro chico... A pesar de todo, agradezco que esas dos décadas hayan pasado. Me siento bien en ésta en que las guitarras comienzan a sonar con más fuerza, y donde el punchi punchi tiene tanta difusión como el rock. La diversidad en su máxima expresión. "Muera el pop!", es mi arenga final. El asqueroso, el que hace rato va en retirada. Ese que anuncia su retiro de la musica (gracias San Guchito, por favor concedido). El resto tiene permiso para un revival. Incluso éstos. Porqué?. Quizás porque en el fondo del corazón, personaje tan detestables como ellos, me hagan recordar que ésos al igual que ahora, son buenos, muy buenos tiempos.

martes, febrero 28, 2006

ANDRES TOLEDO.

Y resulta que tenía un alter ego. Si es que éste personaje puede entrar en aquella categoría. Apareció, así sin más. Tocó la puerta, y entró arrastrando maletas y un silencio que a ratos perturba. Un mamarracho con ojos desorbitados y piel excesivamente alba. Tiene tan poco pelo como quien escribe, y de momento no le he escuchado más sonidos que los de una pequeña cadenita que cuelga de su cabeza. Si, de su cabeza!. Es raro, y lo más, es que se llama como yo. Bueno, así exactamente como yo, no. Lleva mi segundo nombre y curiosamente mi segundo apellido. Quiero saber más de él, pero su actitud me preocupa, inquieta y aleja. Son demasiadas las coincidencias como para pasar por alto la llegada de éste hombrecillo a mi vida. Lo único que quiero es que no intervenga. Menos lo único que va quedando sin sus manos carentes de dedos: el blog.

jueves, febrero 16, 2006

HUEVOS AL PLATO.

toto Hace unos tres años atrás, mientras preparábamos un capítulo de Edición Impacto en CHV, el editor tuvo la gran idea de hacer un especial de dibujos animados "extremos". Y no se le ocurrió nada mejor que citar entre otros, a los Huevocartoon, animaciones en flash que originalmente se podían ver en internet a manera de postales virtuales. Los años pasaron, el programa no se hizo nunca, y ahora en Buenos Aires las vueltas de la vida o las casualidades (frases que cobran mucho sentido mientras uno se hace más viejo), me tienen frente a un computador, haciendo un trabajo desastrozo: poner en sincro el audio de "Una película de Huevos" -el largometraje de esas inocentes postales-, para una exhibición privada que se hace esta noche en el Village Recoleta. El enredo (o la historia) es así: Una de las productoras en que freelanceo es la que convenció a los mexicanos dueños de la marca a que se vinieran a Baires a hacer el largometraje. De ahí aparece la empresa de animación que se encargó de dibujar la pelicula; Valeria, que hizo la coordinación y el montaje y las relaciones públicas y el sicoanálisis (un aplauso para ella); Torres, uno de los dueños de la produ en que trabajo y que hasta el dia de hoy sueña con huevos preparados en sus más diversas formas, y Jugarte que para ésta versión "work in progress" hizo lo posible por calzar las voces de los personajes en las imágenes que estaban mudas o con un pequeño (y mal) sonido de referencia. El asunto es que mientras escribo esto, estoy frente a un monitor, bajando a cinta éste material. La película está muy entretenida, y a pesar que viene plagada de mexicanismos (carnales, pinche huevo, la neta, esquincle), todo se entiende y todo es un permanente cago de risa. El humor mexicano se parece mucho al chileno, y entendiendo eso, lo más probable es que esta película se proyecte en Chile para las vacaciones de invierno. Los detalles de la exhibición de esta noche los agrego en un post mañanero. El avance lo estoy subiendo para que vean una escenita. Apenas esté disponible, agrego el link.

sábado, febrero 11, 2006

BASTA YA!

Claaaro, algunos se van de vacaciones porque se sienten "estresados"; otros deciden recorrer el mundo cuales Rockefellers de medio pelo, y los menos, nos quedamos en nuestros puestos de trabajo, haciendo lo posible por subsistir. Ya les decía en el memo los motivos de mi ausencia; ahora les digo que retomo, que el humor está muy bueno, las ganas de hacer cosas siguen intactas, y que sólo el físico me tiene medio complicado. Quizás en estos dias publique algunos clips de las cosas en las que he estado. Figura en la lista un documental que se fue a competir a Suecia, algunos comerciales para el mercado latino gringo y hasta unos videoclips para Korea!!. Oh si, he estado internacional, y extremadamente cuetiao, extremadamente cansado, pero extremadísimamente contento. Estoy nuevamente en la vereda en la que me gusta estar y haciendo las cosas por las que aposté cuando decidí cambiarme de país. Así que sólo por eso, ya está todo bien. Me doy la bienvenida solo, y por cierto agradezco la fidelidad hacia este cuchitril. No desaparezcan. Jugarte está de vuelta.

jueves, febrero 02, 2006

MEMORANDUM

De: Javier Ugarte, prototipo de blogger. A: Quien aun pase por esta pagina a ver si se actualiza. Ref: Sorry. A través de éstas líneas deseo expresar que mi estado de salud es óptimo. Mi ausencia se debe a motivos estrictamente profesionales, los que en los próximos días concluyen para dar paso a unos de relajo y mediatización bloguística. Agradezco la paciencia, comprensión y hasta eventuales puteadas que este acto completamente involuntario pueda haber ocasionado en el señorit@ lector. Un saludo desde este horno llamado Buenos Aires. Atentamente jugarte mdk/MDK aa/cc/pp

martes, enero 17, 2006

KINDER SORPRESA.

Todavía no llegaba el pedido que le hicimos al mozo y ya sabía que me irritaba su compañía. Fue en el buque que me llevaba a Colonia de Sacramento donde la divisé. Claro, ella a la distancia, mientras un vejete gay y muy trancado me hablaba de diversidad, Bachelet, educación y fotos en bolas. Sentía un zumbido en los oídos mientras la veía sentada sobre la proa del barco. Sus pies desclazos hacían juego cromático con sus manos que de tanto en tanto ordenaban su pelo, sacudido por alguna ráfaga del Río de La Plata. Curiosamente visualicé diálogos y situaciones con ella, mientras el enfermo me hablaba de piercings en el pene. No pude evitar prendarme con su presencia. Sus ojos, los gestos de sensual despreocupación por todo lo que la rodeaba y una luz demasiado brillante, me tenían pasmado. Recordé algunas aventuras similares, con personas similares, mientras sus dientes aprisionaban aquellos labios deseables. Me distraje intentando mantener un cierto aire de misterio, aunque claramente ella lo interpretó como el desesperado y torpe intento de equilibrarme mientras el Buquebus se balanceaba producto de algunas marejadas. No pudimos evitar intercambiar sonrisas por esa acción, y fue cuando sentí la suficiente seguridad para intentar un abordaje en las aguas atlánticas. -El viento es demasiado uruguayo-, le dije intentando justificar mis desplazamientos en esa explanada. -Por eso, justamente es que prefiero ir sentada, dijo ella sonriendo alegre y espontánea. El resto de la hora y media de viaje fue conversar sobre las causas que nos llevaban a viajar en barco hasta una ciudad que se puede recorrer sin ningún problema en menos de cinco horas. Ella venía de recoger unos documentos que su abuelo le había encargado; yo preguntando estúpidamente que si ella era de Migraciones, jamás le iba a confesar que estaba allí para renovar mi visa por otros tres meses. Quizás porque le di algo de pena es que sonrió tiernamente. De ahí a posar nuestros ojos sobre el faro del lugar y acariciarnos sutilmente las manos, solo pasaron unos segundos. Le conté que mi estada iba a ser poco productiva allí, y me ofrecí a acompañarla. De vuelta recibí un si, y cierta sensación de que algo bonito podía surgir de este viaje casual. Al llegar al puerto, nos perdimos entre la cantidad de personas que bajaban. Me metí en medio de los primeros de la fila, justamente para asegurarme de salir antes y poder divisarla entre la multitud. Agradecí al Uruguay por tenerme en sus tierras y acercarme a una de sus compatriotas. Cerré los ojos y pensé en que la época de bajones y desencantos estaba por terminarse, y se abría una nueva ventana en mi vida; a esas alturas ansiaba que los seiscientos humanos que poblaban aquella máquina bajaran antes que ella, para hacer más romántico el instante. Pensé en quedarme un día más, y hasta en arrancarme a Montevideo y despertar en medio de sábanas blancas y vientos atlánticos. Alucinaba con mi nueva fortuna, cuando a la distancia aparecía ella, de la mano con un rubio de aspecto gringo. Gracias por la compañía, -me dijo. Me sentía medio sola mientras aparecía mi "muchito". El miraba intentando comprender el lenguaje de estas tierras, y ella ocultaba maravillosamente bien nuestro fugaz encuentro. Juntémonos a comer, -dijo muy relajada. Te esperamos en el restorán al final de la Avenida General Flores. Y yo, descolocado con lo bizarro del acto, asentía con la cabeza, sin notar que mi boca estaba medio abierta de la impresión. Se besó con su hombre mientras se alejaba, y yo huía a la plaza que está cerca del pueblo. Con verguenza, aunque ya a esas alturas con una necesidad sociológica ad portas, llegué a la cita. Ella pidió un Chivito al plato, que compartió con besos y agarrones por debajo de la mesa con su noviecito. Yo me atoré con una Merluza y una botella de cerveza. Antes que el mozo trajera la cuenta, puse mi parte del total, levanté la mano y simplemente dije chao. Para lecciones de vida, entendí que ya estoy demasiado grandecito.

sábado, enero 14, 2006

ESE PEDAZO QUE YA ME FALTA.

bedweb Era Jueves cuando decidimos retomar la posibilidad que la Carla estuviera en Baires antes de las fiestas de fin de año. Y quizás porque las casualidades de la vida lo permitieron (aunque yo creo que se llama destino), finalmente mi hija terminó subiéndose a ese avión que llegó justo el 24 en la tarde. Fue una navidad rodeados casi de gente que no conocíamos. Una navidad que Valeria y Juan, casi mis hermanos en esta tierra, nos invitaron a compartir con nosotros y muchas otras personas que estaban medio solas, medio acompañadas. Hubo fuegos artificiales, hubo una cena exquisita, hubo regalos. Y ése que no venía con envoltorio, sólo con una mirada llena de vida, de deseos, de inocencia, tenía mi nombre. Fueron 20 días maravillosos, donde siento que conocí algo más de mi hija, y ciertamente ella también algo de mi. Pude después de mucho tiempo hacer las cosas que hacen los padres con sus hijos. Abrazarse por las calles y ladrar como mascotas abandonadas, mientras otros contemplaban extrañados, conversar de las cosas importantes y de las triviales, estar en las alegrías, las pataletas, las emociones, las sorpresas. Mientras tomaba el bus desde Ezeiza a Casaméxico, venía conteniendo el apretón en la garganta y el corazón. Sentí como nunca que un pedazo de mi se estaba yendo a otra parte y que mutuamente nos estábamos desarmando. Recordé mil veces su risa despreocupada y tierna, lo hermosa y saludable que está creciendo, lo increíblemente afortunado que soy de tener la hija que tengo. Hoy no puedo evitar llorar, porque mi pieza tiene su aura y los recuerdos de tres semanas que voy a recordar el resto del año. Y por cierto voy a tener presente que a pesar de lo triste de este día gris, mi vida pudo ser tan feliz como cuando tenía 13. La Carla, mi hija, hizo que eso fuera posible.

domingo, enero 08, 2006

HASTA QUE EL DIA LLEGO.

Desde que empezó la tormenta en Baires y hasta el momento exacto en que escribo estas líneas han pasado casi 50 horas. De esas una la usamos con la Carla para ver los rayos desde un balcón en Casaméxico; otras 3 horas para salir a mojarnos con el temporal a Puerto Madero; unas 18 para dormir 3 para comer; 5 horas para navegar por internet y tan sólo 8 minutos para hablar sobre su pololo. Sí, como lo leen. La Carlita, mi pollito, mi princesa, la enana que vi el 92 morada y gordita en su cuna de hospital, la que aparece en su primera foto de colegio con los pies chuecos, la que cada vez más seguido me hace sentir una profunda pena por tenerla tan lejos, está pololeando. Hace un mes. Y con Claudio, un ex compañero del colegio. Como todas las cosas importantes, ésta surgió por una idiotez. Mientras yo le enviaba a una amiga suya un link con fotos, la Carla le entregaba por teléfono a ella misma mi correo electrónico, no sé exactamente para qué. Al rato reviso mi cuenta y aparece una cartita de ella. Le aviso a mi hija -sin abrirla, jamás invadiría su privacidad-, y ella muy relajada me pide que se la lea. Y dentro de las muchas palabras ininteligibles que encuentro redactadas con color rosado (examos mxo, bxitu), aparece una frase que me deja pensando que todo el tiempo he sido un soberano idiota: ..."pero volví con mi bebé (Daniel)". Mi inmediata pregunta mental fue: si la amiga de la Carla habla de su "bebé", porqué mi hija no podría tener el suyo propio?. Después de la carta y mientras preparaba un jugo, mi cabeza buscaba cómo plantear esta inquietante realidad. Formas variadas cruzaron por mis ojos. Desde las estúpidas "así que Carlita, deberíamos hablar de cosas importantes...", hasta las torturadoras "quien es!, dónde vive!, qué ha hecho contigo!". Al final agradezco que haya salido una muy evolucionada "así que la Naty tiene pololo. Y tu?, de casualidad también teni pololo?. Mentalmente cerré los ojos y simplemente esperé la respuesta. Un dato: lo del "balde de agua fría" es muuuy cierto. Así me sentí, justo cuando en Buenos Aires terminaban de pasar algunas nubes cargadas con agua y un poco de viento. Lo que viene después de esta "confesión" simplemente es anécdota: traté de ser un padre moderno y tomé la situación con relajo. Pregunté si su madre lo sabía, y si lo aprobaba. Y para terminar sólo le pedí dos cosas. Que fuera responsable, y que si llegaba a tener una foto del malacatoso (perdón, no pude evitar decir eso), que me la enviara. Desde hoy y más que nunca, necesito saber cómo luce aquel enano adolescente que hizo click en la cuenta de éste, el día que nunca quise que llegara.

miércoles, enero 04, 2006

EN VIVO Y EN DIRECTO.

...así es Macarena, mucha sorpresa generaron en Javier Ugarte las palabras de Matías, el novio de Rodolfo, que acaba de señalar a nuestras cámaras -y en directo- que falta una semana más para que el roomate del chileno vuelva de sus vacaciones por Asunción. Y digo sorpresa, porque el rostro de Ugarte simplemente se descolocó ante el anuncio, porque ya se creía que los cuidados de las plantas que le dejaron encargadas habían concluído. Te explico Macarena: una de las tareas que el compañero de casa de este chileno, que tiene a su hija de visita en esta ciudad, fue precisamente el mantenimiento del jardín de la vivienda. Y esta tarea que podría parecer muy sencilla, se ha transformado en todo un dolor de cabeza para el nacional, puesto que algunas plantas han cambiado de aspecto, pasando del tradicional, saludable y característico color verde, a un extraño y preocupante color café claro, síntoma que describen los especialistas como "sequedad". El problema se agrava si se considera que agua no les ha faltado a las plantas, por lo que el proceso de fotosíntesis ha sido el apropiado, según nos han explicado especialistas en la materia. Las sospechas apuntan a que podría tratarse de alguna plaga o en el peor de los casos de un exceso del vital elemento, lo que habría perjudicado el normal desarrollo de la diversidad de especies que habitan este espacio. De todos modos debemos consignar que nuestro compatriota está empecinado en darle solución pronta a este tema, que incluso podría generarle algún tipo de represalia por lo que se consideraría una "falta de compromiso", y que el propio chileno explica en la siguiente declaración que logramos a la salida de su hogar: - "No quiero que Rodolfo piense que es una falta de compromiso". Ahí veíamos a Ugarte que se retira con escuetas declaraciones y cuyo rumbo es desconocido. Algunas fuentes sin embargo, nos indicaron que el destino sería ubicar alguna tienda especializada en la cual adquirir algunas réplicas de las especies afectadas, creando el llamado "efecto de normalidad" en el jardín para que la vuelta del dueño de casa no sea tan traumática, y con esto evitar algún eventual conflicto entre países. Vamos a permanecer en el lugar a la espera de novedades, Macarena, y retomamos el contacto ante cualquier novedad... buenas noches.

martes, enero 03, 2006

LA CARLITA NO ESTA SECUESTRADA, ESTO ES UN INTENTO DE PONER OTROS TEMAS EN EL BLOG.

Ayer aprendí algo nuevo. Si no pagas las cuentas, los servicios que contratas se suspenden. Bueno, eso me paso con internet. Pero ya aprendí que si vas a un centro de pago y abonas el total de la deuda, ¡¡¡el servicio funciona de nuevo!!!. Este 2006 me depara muchas sorpresas. Lean esto. Se lo robé a Podeti, y al diario Clarín. Que ladrón que soy. Ah!. Feliz año. BALANCE CINEMATOGRÁFICO 2005 DE VIDEOS VISTOS POR LA MITAD PORQUE TE QUEDASTE DORMIDO COMO UN CERDO (Y EN EL SENTIDO AMPLIO DE LA PALABRA “MITAD”) “Los Coristas”: Emocionante película sobre un maestro que arma un coro con niños problemáticos. Al menos eso dice la caja; en realidad la película finaliza abrupta e inexplicablemente a los quince minutos, en una parte donde el maestro conversa con el director en una oficina, sin haber llegado a armar el coro ni nada. Incluso creo que termina en la mitad de una frase. Creo que esta película hubiera sido mucho mejor si realmente hubieran aparecido en algún momento los famosos coristas del título. En fin, son esas cosas del cine europeo experimental. “Hellboy”: Película de impresionantes efectos especiales sobre un demonio criado por los humanos durante la segunda guerra mundial. Una pena que termine abruptamente en la mitad de una escena, a los quince minutos, en la que el demonio está levantando unas pesas. El director perdió la oportunidad de contar una trepidante historia de acción y en su lugar eligió contar un drama psicológico sobre halterofilismo, que encima no tiene resolución. Una pena. “El Expreso Polar”: Película navideña que trata de un niño que se toma un tren para visitar a Papá Noel. Animación 3D de excelente factura, aunque el guión se resiente por el hecho de que la película termina abruptamente en el minuto 32, en una parte donde el niño habla con un linyera en el techo del tren. Un final injustificable. Tampoco es muy coherente el hecho de que la película vuelva a empezar treinta minutos después, cuando tu hijo te despierta aterrorizado porque aparecen unas marionetas monstruosas. La película vuelve a terminar cinco minutos después, y vuelve a empezar cuando el niño está de vuelta en su casa y abre su regalo de Navidad (una elipsis inexplicable, que deja decenas de baches narrativos: ¿Qué pasó con el tren? ¿Apareció Papá Noel? ¿Qué hacía mi maestra de inglés de séptimo grado montada en un unicornio, aunque probablemente esto fuera parte de un sueñecito? La falta de profesionalismo de los guionistas de Hollywood asusta). Luego, termina de nuevo, pero no puedo precisar exactamente en qué parte si no que me encontré súbitamente en medio de la noche, subido a la cama con zapatos. “Cumbres Borrascosas”: El clásico de Emily Bronté, protagonizado por Ralph Fiennes y Juliette Binoche, que llega hasta casi el final, y termina cuando el maldito del protagonista habla con una chica de algo (en medio de una frase). Es difícil hacer una crítica de esta película porque a partir del minuto veintitrés, si bien la película no termina abruptamente, como las anteriores, es como que “semi-termina”, dando toda la película la sensación de que estás viéndola a través de tus pestañas, como en un estado de modorra y ensoñación, casi de sueño. Un interesante efecto onírico que desgraciadamente conspira contra la memorización del argumento. “Llámame Peter”: Película que narra la biografía escandalosa del comediante Peter Sellers, que termina abruptamente en una escena en la que habla con Stanley Kubrick en un auto. Un final muy poco dramático, aunque esta vez no es por culpa de los Dioses del sueño sino porque no soportamos seguir enterándonos de que nuestro actor favorito era un COMPLETO CRETINO y un DESCOMPENSADITO. “Bob Esponja – La película”: ¿Qué pasa con los guionistas de Hollywood? ¿No les han enseñado en la escuela los conceptos básicos de principio, nudo y desenlace? A diferencia de las anteriores, a esta película lo que le falta no es el final sino el principio (este es uno de esos films donde a uno le tocó cocinar), y empieza cuando estás terminando de condimentar la ensalada y el protagonista – un animal marino, por lo que pude entender el argumento sería parecido a “Liberen a Willy” o a “Tiburon” o a “Buscando a Nemo” – ya está en medio de la aventura, que tampoco me la acuerdo bien. “Soñar Soñar”: Un caso parecido al anterior, en este caso debido al temita del sueño, sólo que tiene principio, tiene desenlace,pero le falta la parte del medio. “El Aviador”: Esta película directamente no tiene argumento, porque después de la cena con tintorro o sidra ni siquiera llegué a sacarla de la caja. Vuelvo a preguntar: ¿qué pasa con los guionistas de Hollywood? “París Texas”: Tampoco. “El Capitán Sky y el mundo del mañana”: Ídem. “Kill Bill 2”: No. “Vida Acuática”, “Gente de Roma”, “Cortos Franceses de 1920”, “Las trillizas de Belleville”, “Hiroshima mon Amour”: No, no, no, no, no. No. “Million Dollar Baby”: Me temo que ni siquiera llegué a alquilarla. Es una de esas películas que uno las lleva al mostrador, hace unos visajes dubitativos y la termina devolviendo para sacar una con Ben Stiller. Y después te encontrás con un amigo de tu primo, que hace años no ves y que te cuenta que anda metido en el tema de las asambleas barriales, y te enterás que todavía hay, y decís “¡mirá vos!”, y después te vas a casa y comés guiso de arroz con pollo. Es ese tipo de película. “Los Desconocidos de Siempre”: Este caso es GRAVÍSIMO, porque cuando la vi hace años sí que tenía rgumento y ahora ya no. Esto nos da la idea de que el cine europeo también está en decadencia, especialmente el cine europeo de hace cuarenta años. El balance, pues, es bastante negativo, especialmente en lo que refiere a finales abruptos y ausencia total de argumento, por lo que nos preguntamos por qué el cine actual no es más temprano y antes de comer, en lo posible sin alcohol, o antes de dormir al nene. La respuesta, como siempre, la tienen las nuevas generaciones de cineastas.

miércoles, diciembre 28, 2005

EN LA CALLE CON 35.

Claro, yo la llevo a visitar los barrios históricos de Buenos Aires, damos vueltas por esas calles pintadas de colores vivos, lleno de tango, turistas, calor!, y ella preocupada de que media hora antes había visto a un viejito atropellado frente al Parque Lezama, el limite entre San Telmo y La Boca. Ya tenía una gran anécdota que contarle a sus amigos en Chile! Caminamos demasiado buscando el lugar donde el turismo en masa converge para impregnarse de la cultura porteña (los argentinos odian que les digan "bonaerenses"). Lo mejor de todo es que este día era una aventura para los dos. Jamás había ido hasta esos barrios, porque la verdad es que el plan turista-sacando-fotos-a-todo-lo-que-se-mueve, no va, no es, ni irá conmigo por los siglos de los siglos!!!!!. Mucho?. angryweb La perla se amurró en el almuerzo. La jornada había partido algunas horas antes en el restorán Aconcagua, donde pedimos la especialidad de la casa: pollo con arroz. Claro, eso después de unos quince minutos de una indecisión tremenda, porque mi hija no se acostumbra a enfrentar a un garzón y pedirle algo específico. Espera que yo haga ese trabajo por ella, y como trato de evitar fundirla (ojo, trato pero resulta bastante estéril), me quedo callado esperando que tome sus propias decisiones. Comida rica, conversa entretenida y bebidas mediante, nos dispusimos a caminar hasta La Boca, un barrio que en sus orígenes dedicaba sus días al trabajo mercantil recibiendo las cargas de algunos buques menores que ingresaban al Río de La Plata. El calor estaba cerdo pero las ganas de conocer ameritaban el sudor. Ferias libres, batucadas y hasta neumáticos en llamas fueron el panorama con que nos topamos en un sector que de atractivo tiene sólo las calles de adobe y las casas de colores. El resto es simplemente para olvidar. Aguas estancadas, botes que se están desarmando de lo viejos, y grupitos de malacatosos en las esquinas son el lado B de un sector que figura en el 100% de las guías turísticas de la ciudad. bridgeweb Juraría que aquí se filmó un video de Nicole. Como la humedad, el factor que hace que esta ciudad sea un asco en verano, estaba más que alta, tratamos de darnos unas vueltas chiquitas y emprender el regreso. En eso estábamos cuando la mirada de la Carla se pegó en las aguas del río. Eran tan densas que incluso habían neumáticos, ramitas de árboles y cuanta idiotez se pudiera tirar para medir si se hundía o estancaba encima. De ahí en más, sólo fue comprar el agua de rigor y subirse al 152 para volver a San Telmo. Y claro, volver a pasar por el parque Lezama, y ver el cuerpo del viejito (que yo digo que era un pendejo chico), envuelto en bolsas plásticas y esperando que llegara la ambulancia. Y volver a escuchar toda su teoría de qué pudo haberle pasado al señor ese, que por cruzar mal en un paso de cebra quedó irremediablemente bajo las ruedas de un camión con acoplado. Uf!. Si algo aprendí hoy, es que el turismo con menores de 15 es tiempo perdido. Recuérdenlo.

martes, diciembre 27, 2005

EL BABERO POR 20 DIAS.

No puedo evitarlo. Esos días de oscuridad fueron reemplazados por luz. Cómo pensar en que el mundo se acaba cuando tengo a la Carlita ni mas ni menos que en Casaméxico. Saliendo conmigo a recorrer Alcorta para conocer la flor gigante que a no se quien se le ocurrió poner allí; para dar vueltas por Avenida Libertador y dárselas de modelo, o sencillamente para subirse a la micro que nos lleva de vuelta a casa, y encontrarnos que justo ésa la fabrica un tipo que lleva nuestro mismo apellido. Así van las cosas en Baires con esta preciosa chica de 13 que no quiere ser tan alta porque todas sus amigas son enanas. Y ahí figura el imbécil de su padre con un babero a la medida intentando explicarle que ella es "parte de la evolución de la especie", jajajaja. Ay!. Cómo me hace reir la Carla. Cómo hace que mis últimos días de 2005, se estén convirtiendo por lejos en los mejores de esta aventura que emprendí hace un poco mas de un año. Cómo hace que después de tanto buscar, finalmente sea ella la que me ilumina la vida. Estoy feliz. Y por los próximos 20 días sólo escribiré cosas empalagosas. El que quiera que se sume al juego. Baberos me sobran. computer

sábado, diciembre 24, 2005

ESTO ESTA AQUI SOLO POR HOY!!!.

Así que es ahora o nunca. Un tema de Los Tres hecho con webcam y editado en media hora. El insomnio y la ansiedad porque llega mi hija en unas horas más me tienen haciendo cosas indecibles. En fin. Ojalá les guste. Felicidades!.

viernes, diciembre 23, 2005

ANUNCIO OFICIAL.

Claro, porque desde chico que me decían que si contaba las cosas antes de que pasaran, se podía ir todo a la mierda. Por eso precisamente es que el silencio me invadió. Pero había un motivo. Uno grande. Pollito viene a Baires!!!!. Como lo leen. En una estrategia para alejar a mi hija de las aves carroñeras que pululan en Santiago, los asesores de este catatónico espacio virtual, decidieron en junta extraordinaria, enviar a la joven a los brazos de su padre. Esto además se presenta en una fecha que Occidente celebra festividades religiosas, lo que sirve para acrecentar los lazos entre padre e hijo (que en este caso es hija). carlau Hace rato que no estaba tan lleno de felicidad en el cuerpo. Ni se imaginan el precioso regalo de Navidad que llega mañana.

sábado, diciembre 17, 2005

PERDERLO EN EL CAMINO.

Porque la cara larga, flaco?, -le pregunto a lo lejos al cuidador de autos que trabaja justo bajo mi casa-. Lo apesadumbrado de su rostro normalmente alegre me despertó la incontenible necesidad de acercarme más. Cuando el contacto era inminente, el tradicional saludo con la mano, se transformó en un abrazo lleno de tristeza. "Se murió mi viejo" -me decía con los ojos llenos de lágrimas. "Lo llevaron a la morgue y lo podemos ir a buscar recién mañana, y bueno, estoy trabajando para despejar la cabeza, juntando guita para comprarle unas flores, llevárselas a la mañana y poder conversar con él en su tumba... ". Fue como recibir una patada en el estómago. Venía de comprar algo para comer, y ni siquiera pensando en hacer un acto solidario, me terminé quedando a su lado más tiempo del que jamás habíamos conversado. Nuestras charlas habituales eran sobre el fútbol, las chicas que cruzan por la calle, o alguna anécdota que nos pasa a alguno de los dos durante el día. Esta vez era simplemente estar con alguien que tenía exactamente la misma expresión de indefensión que cualquiera de nosotros el día que Christian murió en Cuidados Intensivos del San Borja, aquella madrugada de Diciembre. Era un fin de mes caluroso, lleno de trabajo porque ese día estaba inaugurándose el Jamboree Scout en una ciudad cerca de Rancagua, a la que ya le perdí el nombre. El sol quemaba, el sudor era un invitado no deseado, y honestamente las ganas de salir de ahí para volver a Santiago eran exponencialmente altas. Fue un día muy duro. Cables, cámaras, micrófonos, productores histéricos, periodistas egocéntricos y miles de scouts atiborrados de hormonas que sólo buscaban tirarse a quien pasara delante de sus ojos. Sentía que el reloj pasaba lento, que el fin de esa jornada no iba a llegar nunca, quizás anticipando cualquier hecho posterior. El fin del turno llegó a eso de las 9 de la noche. El resto fue cargar equipos y partir de vuelta al canal, para desarmar, ordenar, y subirse a un taxi que me llevara de vuelta a la casa. Fue Jorge, el jefe del turno, el que se ofreció a acercarme. Eran más de las 12 y no pasaba mucha movilización. Accedí y camino a Maturana, recibí el llamado. Jorge se ofreció gentilmente a llevarme hasta el hospital. Mi cabeza daba vueltas, imaginaba escenas, veía un cuerpo agonizante, se llenaba de dolor y angustia. La incertidumbre es por lejos la peor sensación que podemos sentir lo humanos, y esta vez tenía la comprobación empírica de que así era. Corríamos por la Norte-Sur a más de 150. Quería llegar cuanto antes, creyendo acaso que mi presencia iba a poder solucionar todo el caos que pasaba a sólo unos kilómetros de allí. Nadie en Urgencias pudo darme un dato certero. Eran más de las doce y media, y corría por un hospital semi vacío, buscando ver alguna cara familiar, algún cuerpo sobre el cual forjar un abrazo y desahogar la pena que hasta ese día parecía imposible que nos tocara a nosotros. Finalmente vi a Pablo a la distancia, corrí y lo apreté con fuerzas y casi arrastrando mi cuerpo tenso, me llevaba a la sección de Intensivas, donde el cuerpo de Christian, mi hermano menor, yacía conectado a mil equipos que hacían todo lo que podían por tenerlo vivo. Fue una jornada donde los amigos se sucedían en visitas, en donde todos en mi familia contaban retazos de la historia mil veces, un instante en que todos podían decir algo, porque todos habían estado ahí. Yo simplemente apretaba las manos pensando en cómo se salía de una situacion de este tipo. Veía las caras de mis viejos, y quizás ese fue el momento de la lucidez, el instante en que logré reinventarme y tomar el control de todo ese caos. Conversamos con Kako, mi hermano mayor, para mandar a la casa a la Irma y al Nelson, para que se evitaran en algo el dolor de tener que estar allí, recibiendo únicamente reportes médicos, que eran finalmente lo que nos mantenía vinculados con mi hermano. Nadie podía entrar a la sala a verlo, había una prohibición estricta al acceso, quizás queriendo evitar mayores sufrimientos. Pasaban las horas, los cuerpos se veían rígidos y cansados, Todos de alguna manera intentábamos pensar en que las cosas no eran tan graves como parecían, como queriendo escaparse de eso a lo que más tememos. Así pasaban los momentos. Con algunos amigos acostados sobre las bancas del cuarto de espera, y yo con mis hermanos intercambiando miradas y quizás alguna manera de afrontar lo que pudiera pasar. Así fue como cerca de las 7 de la mañana una alarma nos devolvía a la Tierra, una urgencia se presentaba en la sala, y nadie sabía si era nuestro hermano, o alguno de los pacientes con quienes compartía el espacio. Sólo escuchábamos ruidos. Ruidos que unos ojos que lograron escabullir su mirada por una rendija, nos alertaron que era Christian el que estaba siendo atendido. Y ahí, en ese momento pude sentir con más fuerza que nunca, que todos estábamos allí, deseando que nada malo pasara, que todo fuera sólo una sirena idiota que se activaba por alguna manguera que se dobló. Nos tomamos de las manos y sentí el calor, la fuerza, el sudor nervioso que cada uno se traspasaba. Creo que algunos en voz alta y otros en un susurro temeroso, invocábamos alguna divinidad que nos devolviera a nuestro hermano, que lo salvara, que no lo dejara ir, porque a sus 14 años, no era justo que no conociera el amor de una chica, no era justo que no supiera que era salir de la secundaria y convertirse en adulto, que no se enterara de qué se siente afeitarse por primera vez, de qué se siente conocer el mundo más allá del colegio y la casa. Ese día sin embargo, no era para milagros ni salvaciones. Simplemente ese 28 de Diciembre Christian daba un último respiro, y nos decía adiós en esa sala de espera. Las luces fluorescentes del lugar eran aún más tristes con su titilar inconsistente, completando un cuadro de dolor que desde ese día los Ugarte Toledo llevamos en algún lado del corazón. Probablemente algo de solidario hay en el gesto de esta noche. Al mirar la cara de este cuidador de autos al que ni siquiera le sé el nombre, pude comprender que en los momentos de dolor, los rostros son muy similares entre sí, posiblemente porque esa sea la más grande de las penas. Que a alguien a quien creías que nunca le iba a pasar nada, finalmente le pase algo.

martes, diciembre 13, 2005

COMO PERDER CUATRO HORAS DE SU VIDA Y QUEDAR CON 14 PESOS CINCUENTA MENOS EN EL BOLSILLO.

El público sensible al sufrimiento humano debería abstenerse de leer estas líneas. No quiero hacerme responsable de su colapso nervioso, ni mucho menos de la cuenta de su analista. Uniéndome a la desastroza idea de publicar listas y más listas, a las ya innumerables que existen en las bitácoras personales, es mi deber como ciudadano, volver a la carga con una guía para que usted -amablísimo lector de este cada día más desprestigiado blog-, PUEDA ELEGIR QUE PELICULA NO VER, y así no malgaste su escuálido presupuesto, buscando que hacer para no quedarse en casa. Antes de acceder al material, permítame introducirlo al porqué de este compromiso comunitario. Precisamente en busca de un ordenamiento mental, y como una forma de abandonar Casaméxico, decidí usar un par de cupones de descuento que tenía para el cine, y bueno, ir al cine, no?. La idea en esta ocasión era poder "internarse" en Cinemark Puerto Madero para despejar la cabeza, sentarme en butacas cómodas -con hoyito para el vaso- y poder acceder a diversión pasajera y no carnal. La cartelera no era muy estimulante que digamos, pero como la idea era escribir algo antes de que estrenen King Kong (el 15), decidí atreverme. Puse cara de rudo, apreté la mandíbula y canjee mis cuponcitos de descuento, que en rigor me permitían ver dos películas por el precio de una. Eso en Buenos Aires significa 2 x $14.50 ($1500 chilenos). Nada despreciable. La primera es de un director que tiene obras notables. "L.A Confidential" y "Wonder Boys" eran algunas de las cartas de presentación de Curtis Hanson, y quizás eso fue lo que me llevó a ver "In her shoes", con la exquis...perdón EXQUISITA Cameron Díaz. La historia sin embargo era una soberana lata. Una de las cosas que he aprendido en mis periplos cinematográficos, es que si llegas a una sala donde sólo hay mujeres, la cosa puede resultar perturbadora. Normalmente son historias de amigas que se pelean, y de uno que otro galancete que se mete a dejar alguna cagada. No quiero decir que las mujeres vean sólo porquerías en el cine -no se me malinterprete-. Solo digo que éste tipo de películas son como las de acción con minas tetonas y culos apretados, que los hombres gustamos de ver en ocasiones. Retomo. "En sus zapatos", trata de dos hermanas que después de algunas complicaciones propias de la convivencia se pelean (ya dije eso, no?). Se separan y cada una empieza a encontrar ciertas cosas que había ido perdiendo en el camino, entre ellas la tolerancia, el respeto y hasta una abuela que creían muerta. Mucha reflexión, mucho personaje querible, mucha poesía (demasiada para mi gusto), y un happy ending frustrado por la explosión que ocurre al final de la película, donde las hermanas mueren calcinadas. No se preocupen, así no termina, pero sí termina con las dos hermanas muertas. Un final tremendamente emotivo. Mucho muy emotivo. mijita Tan linda que es. Lástima que se muere al final. La otra es de Miguel Courtois, se llama "El Lobo", y cuenta la historia de un policía español que logra infiltrarse en la organización terrorista vasca ETA en la década del 70. La película tiene buen argumento, algunas actuaciones recordables, pero lo que queda dando vueltas es la incapacidad resolutiva de algunos directores. Es un trabajo que podría durar perfectamente una hora y veinte minutos menos, donde sobran planos y diálogos. El mérito es que las secuencias de acción están bastante bien logradas. Pero a prepararse, porque es una película que maneja datos que muchos de nosotros no conocemos y que "El Lobo" no se encarga de resolver. Quizás eso sea un vicio que tenemos la mayoría de nosotros de tanto ver cine gringo, pero como el reflejo condicionado ya existe, eso se transforma en una tara. explosion Después de esto, salen los créditos. El final es simplemente increíble. No se los quiero revelar, pero tiene a dos mujeres de protagonistas, una explosión y muchos cuerpos calcinados. También mucha reflexión, mucho personaje querible, mucha poesía (demasiada para mi gusto), Y bueno que más decir. Sólo que si van a verlas es a su propio riesgo el gastadero de plata. Piénsenlo. Hey!. En serio. Porque yo al menos tenia cuponcitos.

domingo, diciembre 11, 2005

EL LADO AMABLE DE LA TECNOLOGIA.

Así estoy siguiendo las elecciones. Mi amigo René se paletió y puso su webcam enfrente de un televisior, donde hace zapping por todos los canales (menos el Mega, que no lo veo por principios morales). Yo además con algunos diarios abiertos, la infaltable música y el sonido del videochat que me permite escuchar perfectamente el proceso eleccionario. Y si. Estoy muy nervioso, ok? webpage

lunes, diciembre 05, 2005

NO ESTOY RECLAMANDO ...

... solo quiero contarles que mi cumpleaños 31 ya pasó, que nunca lo aviso porque no me gusta el ritual del saludo, que los que saben y no saludan, esos si me duelen un poquito, y que a pesar de eso, muchos quisieron estar conmigo a la distancia en ese cada vez más desagradable día. Los quiero mencionar, porque son tipos que se preocupan de uno, que lo hacen sentir querido, que no nos miran como un numero, no. Para ellos yo soy una persona: • Administradora de Fondos de Pensiones SUMMA BANSANDERDEREMATE.COMBANMEDICA ISAPREAVID.COMEBAY.COMCHICACALIENTE.COM (como me arrepiento de haber prestado mi mail pa esto) A los particulares que también se gastaron una llamada internacional o que mandaron un mail con un saludito, se les agradece el gesto. Eso sería.

viernes, diciembre 02, 2005

POLLITO ONLINE!

Este es escencialmente un regalo para la Carlita, mi hija. Pero también en un recreo a todos los post medio tristones en que he incurrido últimamente. Es un videoclip que grabé, edite y postproduje, para la sección Musitronia de TVN, donde los pendejos aparecen creyendose estrellas de la música. Bueno, todos salvo la Carlita que ya es una estrella, obvio. Si a alguien le interesa la técnica que se usó para grabar el clip (pongan atención a las imágenes), feliz se las cuento por mail. Una cosa mas. Jotes abstenerse de comentarios en el blog. Estoy armado. pollitonline Link: Carlita en Tronia. Vía GoogleVideo

100.

Hubo un momento en mi vida en que decidí dejar de vivir en Santiago. Planifiqué las etapas en que iba a ir cumpliendo mi desligue con la capital y reconozco que fue un 2004 movido. Renuncié al trabajo asalariado que tenia en Chilevisión y volví al régimen del freelance. Di botes en un par de productoras, y una de ésas me ofreció ir a Atenas, en un negocio que le habían logrado vender al Canal 13 con despachos diarios desde allá para marcar presencia de Teletrece en las Juegos Olímpicos. Fui de los privilegiados que vieron ganar a González y Massú, de los alucinados por estar parados en el Partenón y de los intoxicados de comer tanto Subliaki, una especie de empanada con queso de cabra. Casi un mes y medio allá, viviendo poco, trabajando mucho, pero agradecido a rabiar. A la vuelta, pude ver a Cárdenas -probablemente el amor de mi vida- antes de que se fuera también a vivir a otro país, España. Esa fue la última vez que pude reirme con ella, y la última vez también que vi sus preciosos ojos... indefectiblemente mientras hablábamos de sus planes por la península, no pude evitar recordar mis par de días en Madrid -pre y post Atenas- con las reflexiones de un pasajero en tránsito en una ciudad preciosa y que recorrí cuanto pude en las 40 horas que allí estuve. En Santiago todo igual. Yo y mi cabeza ya pensando en Buenos Aires, imaginando en parte mi vida en el Atlántico, sin cordillera ni Cerro San Cristóbal de referencia. Si recordando las veces que estuve y en que el viento me dejó enamorado del espacio que me iba a recibir a fines de ese año. En el camino a diciembre me topé con personas que consideraba mis amigos y que de un día para otro decidieron no serlo, porque creyeron que no apoyarlos en unas iniciativas legales que tenían en contra de otra persona, era un acto de deslealtad de mi parte. Además, otro par de personas creyeron también que lo mejor era que saliera de sus vidas por diferencias personales y que puedo entender, porque a fin de cuentas cada uno hace con su vida lo que le plazca. No niego que fueron tiempos en que sentí que me iba de Chile enojado con medio mundo, pero eso no significaba abandonar el sueño por esos temas. Soy de los que creen en el bien superior de una manera saludable y trabajo -aunque a ratos ni lo intento- por lograr ese estado de bienestar. En medio de bajones, entrega de departamento, venta de muebles, y empaque de recuerdos, llegó un viaje por Chile, trabajo pagado por el Sernatur. La mejor manera de terminar de conocer mi país, antes de empezar a vivir en otro. Viajé desde Iquique hasta casi los inicios del Río Bío Bío. todo a bordo de una camioneta. Un viaje estresante, con un tipo estresante -y estresado-, aunque con Pilauer, la hermana del dueño de una de las productoras en que trabajé. Hicimos buenas migas y hasta hubo un rato en que la miré con ganas de pololearla. Pero como siempre pasa, no era su tipo, estaba enrollada, y nada. Final de historia archiconocida no?. Termina el viaje y llega la Navidad, y fue rara esa Navidad porque al día siguiente me subía a un avión para dejar a mi gente en Chile. Estuve con mis viejos, abrí regalitos, compartí con mi hija, mis hermanos, mi gente. Hubo lagrimas, apretones y buenos deseos. Pero mi casa ya no era esa casa, así que debía partir, porque tenía maletas pendientes, y un sueño ad portas. El 24 de madrugada fue escencialmente para armar equipaje. Y digo armar porque casi fue un trabajo de ingeniería. La tarea era cómo meter toda mi vida en 3 maletas. Ballestrazzi me ayudó y yo a cambio le dejé en su casa cuatro cajas con mil cachueros. Abrazos, lágrimas, pucheros en la despedida. Alvarez que me acompaña al aeropuerto y se entera en el counter de toda la plata extra que debía pagar por exceso de peso. Un beso, un abrazo y Policía Internacional me timbraba el pasaporte. Un avión, un taxi y Casaméxico, la primera experiencia de vivir en serio en otra ciudad. La gente linda de acá, mis ángeles Prantte y Sánchez que me ayudaron a instalarme y hacerme sentir cómodo en un lugar que no lo era precisamente. Sentía que retrocedía, que llegaba a vivir no a una casa, sino a una pieza dentro de una casa. Y es fuerte. Debe ser casi como volver a la casa de los papás, porque tus planes de independencia fallaron. Pero ya estaba allí y ya era lo suficientemente grande como para tener que arreglármelas solito. A los días y por esas casualidades de la vida, estaba editando mi primer comercial para Argentina. Un cacho de tres meses, pero por el que recibía buena paga. En medio otras cosas más, pero todas con fechas de pago muy lejanas. Mi negocio de corresponsalía de noticias para Chile falla y las lucas para vivir también. Aparecen los gestos solidarios, pero también los problemas de salud, las malas ondas, la nostalgia, la tristeza. Llega un momento en que vivir en Baires es muy complicado, porque me encuentro solo cuando lo que menos quería era estar así. Un amigo me decía en Chile que lo mejor de vivir en esta ciudad es que sí o sí me iba a terminar relacionando con una argentina, cosa que hasta el día de hoy no pasa. O sea, su teoría falló. O mejor dicho, el caballo al que apostó sus lucas (yo), no había llegado ni place en la búsqueda. Hay un momento sin embargo en que todo empieza a cambiar. Aparece la propuesta de hacer clases en una univesidad, y aparece un trabajo alucinante en una empresa de post producción. Estaba feliz. Estaba empezando a hacer las cosas que quería hacer. Estaba contento, porque veía que esta ciudad afloraba en la manera que me la imaginaba. Generosa, con oportunidades...y así todo perfecto por un buen tiempo. Eso me hizo escribir cosas menos graves y notar que habían personas que se sentían identificadas en cierta forma con eso que un tipo como yo plasmaba en un blog en internet. Salieron más comerciales, una cita en una website argentina, hasta una frase radial!. Si hasta el desastrozo periplo de mi primera cama me hacia reir. Todo iba bien. Aunque la soledad me estuviera medio carcomiendo. Decido viajar a Chile, buscando reecontrarme con mis amores. Mis papás, mi hija, mis amigos. Por razones que no sé explicar del todo, puedo decir que en general ir a Santiago fue perder el tiempo con muchas de las personas que visité. Hubo tensión, risas forzadas, medio engañoso todo. Líos escolares y hasta médicos. Me fui de mi país adorando haber podido ver a la Irma y el Nelson, a la Carlita, a mis hermanos (aunque dos de ellos no hayan estado en esos días). Volví al ritual de las maletas y el aeropuerto. Y ésta vez mi papá, el que siempre rehuye de estos momentos, fue el único que me acompañó a Pudahuel. Es probable que nunca vaya a saber todo lo que lo adoré por su gesto, quizás inconsciente, quizás forzado. Pero nunca se me va a olvidar su cara pegada al vidrio de Migraciones con su mano derecha despidiéndose de su hijo. Y así llegó otro avión a mi vida. Y llegó Diciembre. Este primer día del último mes del año en que todo está desordenado en mi vida. Con enredos, penas, algunas inseguridades, y muchas torpezas marcadas en la agenda. Llego al último mes del año escribiendo de mis bajones y agradeciendo a mis padres. Y hoy que este blog cumple 100 entregas venía con algunas palabras bastante más aburridas que esto que están terminando de leer. Este es el resumen de mis casi 365 días en la Capital Federal de esta República. Todavía recuerdo el año nuevo que pasé acá, rodeado por fuegos artificiales, sentado en el borde de una cornisa y tomando sidra con la Paloma y acompañados de un par de bicharracos molestosos. Ese día a las 12 en punto deseaba que mis sueños pudieran seguir cumpliéndose. Y en parte así se han dado las cosas. Sería un malagradecido si no. Sólo que en la raya pa la suma, siento que yo también le quedé debiendo a mis propias convicciones, a mis propios sueños. Pero saben?. No me angustio. Ya viene el 2006, y con eso una nueva oportunidad para estar mejor.

domingo, noviembre 27, 2005

A MIS VIEJOS.

Es fácil escribirle a los viejos a la distancia. Lo difícil es sacarse el pudor que significa que todo quien desee pueda ver lo que quiero decirles. Irma, Nelson: Creo que esta es la primera vez en la vida en que decido escribirles a los dos. Motivos hay muchísimos, pero hay uno muy particular. Agradecer. Soy el clásico modelo del hijo independiente; también el del perfil cascarrabias, con tendencia a la tristeza, y por cierto de esos medio culposos, algo así como de lo complicado que hay, no?. Y claro, ustedes nada tuvieron que ver en como soy. Al contrario. Recuerdo momentos increíbles en que los visualizo junto a mi. Como esa caída que terminó con 4 puntos en la ceja cuando tenia 5 años. Aún veo tu corbata ancha y la chaqueta celeste y pañuelo en el bolsillo, manchada con mi sangre, y tú subiéndome a un taxi para llevarme a la posta, papá. De ti vieja, esa mano que apretaba la mía, cuando la enfermera cosía mi tajito cerca del ojo izquierdo y el vasito de helado que me diste de premio por haber aguantado el dolor; cómo olvidar los cumpleaños con tus tortas maravillosas, o la Leche Nido que llegaba en manos del viejo todos los viernes en una bolsa de las Farmacias Ahumada. Recuerdo mi primer día de clases cuando tu mamá, me animabas a entrar a una escuela que me parecía demasiado grande y con mucha gente como para poder bancarmela sin ti. Y también los "estegosoma", esa expresión inentendible que millones de veces escuche salir de tus labios papá, y que ya viejo finalmente logré descifrar por completo. Podría escribir horas sobre lo que ustedes representan en mi vida. Con lo bueno y lo malo, porque finalmente de eso somos. De los llantos y las risas que ahogan de lo intensas que son. De los abrazos de año nuevo, y también de los abrazos cuando uno de nosotros se iba de este mundo... Quizás la distancia a la que ustedes y yo nos encontramos sea complicada de acercar. Mi vida está en esta ciudad, pero no puedo evitar pensar que en algún momento los voy a tener cerca de nuevo para cuidar de ustedes y tratar de devolver en parte todo eso que me entregaron mientras pudieron. Sé que hoy me están odiando un poco por las cagadas que me mandé en un pedazo de la vida, y por lo mismo no quisiera que pensaran que estas lineas son una especie de disculpas a la distancia. Hoy decidí terminar una carta que empecé a escribir en junio, cuando esta ciudad y alguna de su gente no me estaba haciendo pasar un buen momento. Y hoy pongo un punto suspensivo, porque sé que historias se van a seguir escribiendo entre nosotros, porque finalmente eso de la sangre no es sólo una frase hecha. Ustedes están aquí, en el rincón que pocos ocupan en mi vida, y seguramente en el lado que hace que esta aventura de vivir lejos sea mas llevadera. Los recuerdo con las tripas y el corazón. Y si pocas veces se los demuestro, saben de sobra que cuando escuchan de mis labios un "los amo", la expresión sale con ese apretón de guata que producen las palabras sinceras. Estoy allá, en las fotos y en los abrazos, en esa gente que tú mamá, encuentras en la calle pensando que son tu hijo. Estoy allá papá, porque finalmente cuando te miras al espejo ves que una parte tuya también es una parte mía. Los llevo dentro, muy dentro. Y una vez más se los digo. Gracias. De corazón y por todo.

miércoles, noviembre 23, 2005

LA BOMBONERA NO TIEMBLA. LATE. (pict update)

Cuando tenia 8 años y mis amigos jugaban a la pelota en la plaza, yo chocaba mis autitos Majorette en una murall